Tiene 80 años y se recibió de arquitecto: la historia de Daniel
- MVD Agencia Creativa
- 26 dic 2025
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Empezó la carrera en 1964, pero distintas circunstancias postergaron su graduación por décadas. Esta es la historia de una deuda pendiente.

Daniel comenzó Arquitectura en 1964, en un Uruguay atravesado por fuertes cambios políticos y sociales. Sus primeros años fueron buenos, pero la combinación de trabajo, militancia, la llegada de su primera hija y luego la dictadura lo obligaron a interrumpir la carrera. El golpe de Estado de 1973 marcó un quiebre definitivo: fue despedido, perseguido por su militancia y terminó exiliándose, primero en Argentina y luego en Países Bajos, donde volvió a vincularse con la arquitectura desde un rol técnico.
Regresó a Uruguay en 1984, en un contexto económico adverso que lo alejó nuevamente del sector de la construcción. Aun así, retomó la facultad en 1986 y continuó su camino entre distintos emprendimientos productivos. Uno de los más importantes fue la creación de una cooperativa y una planta de concentrado de tomate junto a pequeños productores rurales, experiencia que combinó trabajo, compromiso social y gestión.
Ya jubilado y con 80 años, descubrió que tenía casi toda la carrera aprobada y que solo le faltaba el trabajo final para recibirse. Decidió entonces presentar un proyecto basado en su propia experiencia: el diseño de una fábrica de concentrado de tomate. El 17 de octubre recibió la aprobación final y, 61 años después de haber comenzado, pudo recibirse de arquitecto, cerrando una etapa marcada por la perseverancia y demostrando que nunca es tarde para cumplir un objetivo de vida.










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